El gobernador de California, Jerry Brown, anunció el viernes que ha firmado una iniciativa para reducir el número de ballenas que quedan atrapadas por trampas para cangrejos, y que causan que un número desconocido de cetáceos se ahoguen o mueran de hambre.

El gobernador demócrata aprobó la medida que permite a pescadores de cangrejo recoger, fuera de temporada, las trampas abandonadas o perdidas y por las que recibirán una recompensa que les pagarán los dueños de esos equipos.

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Fuente: En esta fotografía de archivo del 30 de noviembre de 2015, el capitán David Anderson, de la firma Dolphin and Whale Watching Safari _de paseos para avistar ballenas y delfines_ en Dana Point, California, muestra una red en la que quedó atrapada una ballena. El viernes 23 de septiembre de 2016, el gobernador de California, Jerry Brown, anunció que ha firmado una iniciativa para reducir el número sin precedente de ballenas que quedan atrapadas entre los equipos utilizados para capturar cangrejos Dungeness, y que causan que un número de esos mamíferos marinos se ahoguen o mueran de hambre. Christine Armario, Archivo AP Foto.

Los pescadores de cangrejo y grupos ambientalistas respaldaron la medida después de que las agencias federales registraran el año pasado 61 avisos de ballenas atrapadas en diversos dispositivos de captura en aguas de la costa oeste y 40 hasta mediados de año, la mayoría frente a California.

Esas cifras rebasan el promedio de ocho o menos avisos de ballenas atrapadas que se registraban antes cada año.

“Se trata de un incremento enorme” del número de ballenas que se enredan en particular en trampas para cangrejos, dijo Kristen Monsell, abogada del grupo Centro para la Diversidad Ambiental.

“Estamos hablando de muertes muy lentas y muy dolorosas” para las ballenas atrapadas por cientos de libras de trampas, cables y flotadores utilizados para la captura de cangrejos, agregó.

La conclusión de la temporada de captura de cangrejo de este año a mediados del verano, por ejemplo, coincidió con los fallidos esfuerzos de pescadores, autoridades federales y otras personas para liberar a un ejemplar juvenil de ballena azul, una especie en peligro de extinción, que tenía enredada en la cola y la boca cuerdas y flotadores de equipo de captura en aguas frente al condado Orange.

La medida impedirá que los pescadores que no paguen por el equipo recuperado reciban licencia para la siguiente temporada.

Fuente: El nuevo herald