Un equipo de científicos del Instituto Marino llegó a la conclusión de que las poblaciones de salmón silvestre de Irlanda son más afectadas por la contaminación que por las granjas acuícolas.

Un estudio revela que «no hay evidencias de ningún impacto negativo de la acuicultura» sobre las poblaciones de salmón silvestre en Irlanda, y determinó que las cuencas de los ríos que contienen jaulas de salmón cerca de sus estuarios tienen un rendimiento «mejor» en términos de cumplimiento de los límites de conservación del salmón silvestre. También concluyó que hay una «mejora constante y sostenida del estado general de las poblaciones de salmón irlandés».

Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista científica Agricultural Sciences.

El equipo, dirigido por el científico David Jackson, del Instituto Marino, analizó los informes escritos por el comité científico en funciones del gobierno sobre el estado de las poblaciones de salmón de Irlanda y presentados al Ministerio de Comunicaciones, Energía y Recursos Naturales, informó Irish Times.

Fuente: FIS

Según esos datos, los límites de conservación se están cumpliendo en muchos ríos de salmón irlandés y los de la costa oeste se están recuperando excepcionalmente bien.

«No hay ninguna relación entre la presencia de criaderos de salmón y las dificultades de los ríos para cumplir con los límites de conservación», afirma el documento. Y “el piojo de mar no constituye un factor en la disminución de la supervivencia marina del salmón silvestre», señala.

Además, los investigadores determinaron que los escapes de peces de las granjas acuícolas se encuentran en un «nivel bajo» y «contribuyen poco a las poblaciones reproductoras» de peces silvestres.

De hecho, el estudio concluye que la calidad del hábitat de agua dulce puede ser un «factor clave» en lo que respecta a la supervivencia de las poblaciones de salmón silvestre, siendo los ríos de la costa este los más afectados.

Por otra parte, las polémicas medidas de conservación introducidas en 2007 -como la prohibición de redes de deriva para el salmón en alta mar y el cierre de ciertos ríos- están ayudando a la recuperación de las poblaciones en un periodo de «baja supervivencia marina».

Tras nueve años de estudios, el Instituto Marino llegó a la conclusión de que el impacto del piojo de mar en el salmón silvestre es insignificante en términos de mortalidad marina en general. Se analizaron 352.142 salmones en ocho puntos a lo largo de las costas sur y oeste en el período 2001-2009, obteniéndose resultados similares a los de otro estudio de 12 años realizado en Noruega.

«La iniciativa y el enfoque de Europa en el marco de la nueva Política Pesquera Común (PPC) es el desarrollo del cultivo de peces y moluscos, y ni la industria ni el gobierno deben ignorar por más tiempo esta importante tarea», expresó Richie Flynn, director de acuicultura de la Asociación de Productores Irlandeses. «Tenemos que llenar una enorme brecha de ocho millones de toneladas entre la producción y el consumo de productos del mar en la UE mediante la experiencia, el control de calidad, la gestión ambiental y habilidades sólidas de la industria de la UE para producir peces y moluscos de cultivo de primera clase».

El ministro de Marina, Simon Coveney, está considerando en este momento una propuesta para una granja de salmón orgánico con capacidad para producir 15.000 toneladas en la bahía de Galway. En este contexto, el grupo ambientalista Amigos de Medio Ambiente de Irlanda (FIE) presentó una solicitud de «indemnización por mala administración» del Ministerio, porque argumenta que «a sabiendas se engañó a la Comisión Europea en su investigación sobre el piojo de mar y el salmón silvestre».

La solicitud abre la puerta para presentar el caso por mala administración al Defensor del Pueblo.

Fuente: FIS.